Mi camino hacia el interiorismo comenzó mucho antes de que se convirtiera en mi profesión.
Los interiores me han fascinado desde siempre, pero fue la reforma de mi propia casa la que lo aclaró todo. En ese proceso lo comprendí: esto es lo que me apasiona y este es mi lugar.
Durante quince años trabajé en comunicación de marketing y producción cultural, dando forma a ideas y contando historias no solo con palabras, sino también a través de imágenes. Campañas para destacadas marcas internacionales, exposiciones en museos y producciones teatrales me enseñaron a encontrar la esencia de cada proyecto y a contarla. Y, no menos importante, aprendí a liderar equipos y a llevar proyectos complejos dentro de plazo y presupuesto, desde el primer briefing hasta el resultado final.
Al mudarme a Madrid, tuve claro que era ahora o nunca: había llegado el momento de convertir mi pasión por el diseño en mi profesión. Cursé un Máster en Interiorismo y Decoración en IDEQUO y después trabajé en Welcome Design, un reconocido estudio madrileño, donde conocí desde dentro la disciplina y el mercado español. Una nueva ciudad. Un nuevo capítulo. Y el comienzo de Alforma.
Contar historias a través del espacio exige una mirada en constante evolución. Encuentro inspiración en el arte, la arquitectura y el diseño contemporáneo. Asisto con regularidad a las grandes citas internacionales del sector – de Maison&Objet en París y el Salone del Mobile de Milán a las Bienales de Arte y Arquitectura de Venecia –, una fuente constante de nuevas perspectivas para cada proyecto.